lunes 17 de septiembre de 2007

Superfashion...

Si algo tiene el concurso de Supermodelo 2007 que emiten ahora en Cuatro, es lo reconfortante que resulta ver a un puñado de crías de las del "telojuro tía" siempre en la boca pasarlas putas llevando tacones de aguja hasta para hacer footing, apuñalarse las unas a las otras vilmente acusándose de gordas y anchas de caderas y llorar como magdalenas porque una tía que se pone el sujetador por encima de la camiseta y un tutú sobre los vaqueros les echa una bronca por no tener glamour. Lo reconfortante, quiero decir, es ver todo eso plácidamente sentada en el sofá, con un pantalón de chandal viejo y una camiseta de propaganda de Murphys cuatro tallas más grande, mientras te bebes una cervecita directamente de la lata.

Yo pasé mi adolescencia en un colegio de niñas pijas obsesionadas con ser modelos o parecerlo: eran los 90, la época dorada de las top models, y Cindy Crawford o Claudia Schiffer cobraban una tarifa astronómica por poner morritos en una foto. Así que eran muchas las que aspiraban a presentarse al dichoso concurso de Elite, que entonces llevaba en España, si mal no recuerdo, la revista Ragazza, porque aquello parecía un auténtico chollo. Dos sonrisitas, un paseíllo en bikini y tacones, y a poner el cazo e ir de fiesta en fiesta rodeadas de guaperas millonarios. Sonreir para una foto o caminar resulta, y de lejos, más fácil que prepararte unas oposiciones a juez o sacarte la carrera de Medicina.

Y sin embargo, el concurso de Cuatro, más que a esas imágenes de lujo y vida regalada con las que nos reprogramaba la mente la "Ragazza" en mis años mozos, me recuerda a una mezcla entre "la chaqueta metálica" y alguna peli chunga de sobremesa sobre adolescentes captados por sectas, y el consultorio de Elena Francis. No se puede tener opinión propia, no se puede cuestionar nada, no se puede tomar decisiones sobre la propia imagen. Están a expensas de unos instructores que se dedican a pegarles gritos (pero a los que ni se les ocurriría mandar a tomar por culo), y que las acusan de "camioneras" si no ofrecen una imagen de señoritas totalmente femeninas las 24 horas del día. Y participan en una especie de ceremonia ritual en la que, como quien dice, se sacrifica a una doncella cada semana (y por favor, no interpretemos doncella en el sentido literal), oficiada por una especie de suma sacerdotisa chunga (la Judit Mascó, que al menos este año parece que ha aprendido a leer del prompter), a la que todos pelotean descaradamente.


éste es uno de los personajes que tienen que evaluar la belleza y el estilo de las participantes. La vida está llena de ironías y la televisión ni te cuento...


Si lo piensas, qué liberador resulta no depender de tu glamour para sobrevivir...

sábado 18 de agosto de 2007

Pffffff.....



LLueve. Hay fiesta en el Pánico, pero Ildara está de boda y las demás decidieron ir a las fiestas de Sada. (Sí, podría haber ido. Pero quedarme sin lo del Pánico y que a cambio me ofrezcan ir a Sada en plan sota es como tener ocho años, querer ir al parque Warner en vacaciones, y que tu madre decida que en vez de eso te van a llevar de visita a casa de alguna tía abuela desconocida para que te tire de los mofletes antes de que las dos se pongan a cotillear sobre toda la parentela).

En fin. Hola, soy Murphy, ¿pensabas que me iba a perder tu último sábado de vacaciones?

martes 7 de agosto de 2007

Cuéntales cómo pasó...

Haciendo turismo bloguero de link en link puedes encontrar cosas fascinantes. Hace unos meses, por una despistada que llegó al flog de Mónica buscando lo que no era, di con un anillo de fotologs pro-ana (chicas que ven la anorexia no como una enfermedad sino como un estilo de vida, y se animan unas a otras para iniciarse o mantenerse en ese camino, con líderes espirituales del calibre de Victoria Beckham o Paris Hilton). Y hace un rato he dado con un puñado de blogs y spaces escritos por críos de entre 15 y 20 años que se definen a sí mismos como fachas o franquistas. (Una de las que más me ha llegado se presenta con la frase "las mujeres de derechas estamos todas muy bien hechas", lo que en primer momento me hizo suponer que podría tratarse de un blog en tono paródico. Craso error).

No hace mucho, una compañera de trabajo dijo que a los adolescentes que dicen cosas del tipo "con Franco estábamos mejor" (¿estábamos?¿dónde estabas tú en los 40, alma de cántaro, si tu recuerdo de infancia más antiguo es de los Pokémon?)habría que enseñarles, en la práctica, lo que habría supuesto vivir la dictadura, que ellos deben de imaginarse que vendría a ser llevar una vida como la que llevan hoy día, pero con inmigrantes, homosexuales o demás gente que les desagrada, bien escondidos o bien lejos, para no ofender sus sensibles miradas de jóvenes sanotes. Vamos, que podrían seguir publicando blogs con nicks como "sexy beíta", subiendo fotos suyas medio en bragas o saliendo de botellón hasta las tantas. Lo mismo los tíos, así de tapadillo, podrían hacerlo, pero, sexy beíta de mi corazón, tú estarías interna con las madres agustinas hasta acabar el bachillerato, sólo podrías ir al guateque de los sábados hasta las diez en punto, y pobre de ti como te dejes convencer por tu novio para hacerlo antes de la noche de bodas. (Claro, que, probre de ti también como no te dejes hasta esa noche. Te habrás ganado la fama de mujer recta y decente y estarás condenada a misioneros con la luz apagada de por vida, que para cosas más elaboradas tu marido ya recurrirá a las profesionales).



El caso es que, aprovechando el tirón de los realities y ahora que Gran Hermano y La Casa de Tu Vida están un poco de capa caída, no estaría mal darle una vuelta de tuerca al concepto de "la isla de los famosos" (gente acostumbrada a tener todos los lujos pasándolas putas para sobrevivir)y crear una especie de "campamento años 40" (con racionamiento de alimentos, separación por sexos, fuertes penalizaciones por edredoning-en pareja o individual-y penitencias al salir de la misa y el confesionario) para que nuestros fachillas en la edad del pavo sepan un poco más de lo que hablan. Lo que no tengo muy claro es cómo hacer que las penalizaciones por infringir las normas del programa resultaran acordes a la época recreada sin que la ONU se nos echase encima...

viernes 3 de agosto de 2007




Un capítulo cualquiera de House, Anatomía de Gray, Urgencias (escójase la serie de médicos que uno prefiera): Fulano de tal llega al principio del capítulo con la sintomatología que uno elija (desde hipo a un hacha clavada en la frente). Nada más cruzar la puerta de Urgencias es atendido y llevado a alguna salita donde un médico (por lo general, con notable atractivo físico) le examina, le realiza todo tipo de pruebas, le deriva al servicio correspondiente. En 50 minutos de serie el protagonista ha sido examinado, operado y (si sobrevive, eso sí) dado de alta, y eso que el médico que le atendió se ha tomado su tiempo, por medio, para diagnosticar a siete pacientes más o para montárselo con otro doctor en el cuarto de las toallas. (Visto así, no me extraña que en EEUU, para que te quiten una piedra de un riñón tengas que empeñar el otro).

Servicio de urgencias de un hospital cualquiera del mundo real: Llegas con el familiar o amigo enfermo en cuestión. A menos que lleve un hacha clavada en la frente, te dicen que esperes, que ya te llamarán cuando lo hayan examinado. Esperas. Esperas. Esperas un poco más. Te tomas un café asqueroso. Esperas otro poco. Tras esperar un rato más, por fin te llaman para decirte que ya le han hecho un primer examen y que no han encotnrado nada, pero que van a hacer unas pruebas, sólo que habrá que esperar un poco. Esperas. Esperas. Esperas un rato más. Otro café. Esperas otro par de horitas. Hacen la prueba en cuestión, y a esperar el resultado. Te tomarías otro café, pero sospechas que otra taza de ese brebaje y te tienen que ingresar a ti también. Adivinen lo que viene ahora. Te dan los resultados y no lo acaban de ver claro, así que dan vez para un examen más profundo... dentro de unos seis meses. Eso, o que te vayas para casa, que "eso es algún virus".

Una película romántica cualquiera de ésas de la "novia de Ámérica de turno": La novia del prota le ha dejado por otro, así que él, tras llorar amargamente los errores cometidos que han provocado la ruptura, decide jugárselo todo con algún gesto romántico supremo. Pilla un avión para telefonearla desde la cabina que hay justo bajo su ventana y pedirle que vuelva, o interrumpe su boda por todo lo alto con el novio nuevo al grito de "no lo hagas, yo todavía te quiero y sé que tú también".

Intento de reconquista en la vida real: Probablemente, si el abandonado novio recurriera a los mismos métodos para hacer recapacitar a su ex, lo único que obtendría es una orden de alejamiento.

Típica peli o serie de reporteros intrépidos: "Jefe, he descubierto que el candidato a gobernador Jack Jackson tiene contactos con la mafia, ya tenemos primera plana". "Estás loco, te vas a meter con gente muy peligrosa, no puedo permitir que arriesgues así tu vida, eres mi mejor reportero". "Qué diablos, asumiré el riesgo, el pueblo tiene derecho a saber la verdad, es mi deber como periodista".

Típica escena en un medio de comunicación del mundo real: "Jefe, ¿y no deberíamos sacar algo sobre los tratos sucios del concejal de urbanismo con la cosntructora El Ladrillazo S.L.?" "¿Pero tú estás tonto? El Ladrillazo nos pone una página de publicidad cada domingo y estoy detrás de un acuerdo con el ayuntamiento para un suplemento especial de 16 páginas sobre los próximos proyectos de la concejalía de Urbanismo. ¿Quieres que perdamos esa publicidad? Porque no creerás que los 700 euros que cobras al mes provienen de las ventas en quiosco... Mejor me vas a hacer un reportaje de investigación sobre cómo la malvada oposición está intentando paralizar la urbanización de adosados en primera línea de costa promovidos por El Ladrillazo S.L. y dejando en la calle a centenares de indefensos veraneantes". "No sé, jefe, no lo veo yo muy ético..". "Mira, a mí con éticas no me vengas que empecé en esto cuando tú aún estabas con los cuadernillos Rubio, y te advierto de que el Inem está lleno de periodistas en paro que prácticamente pagarían por poder ocupar tu puesto, así que no te me pongas chulo..."

No sé, tal vez antes de la emisión de series o películas deberían emitir un comunicado de las autoridades sanitarias advirtiendo de que el consumo excesivo de producciones de ficción puede afectar seriamente a nuestra percepción de la realidad....

martes 31 de julio de 2007

Polvo eres...



Di tú que, por muy secuestrado que estuviera, el número de "El Jueves" con la célebre portada de Leti y Felipe tampoco era muy difícil de conseguir. A mí me la vendieron el viernes, y si bien el quiosquero dudó un poco porque no sabía qué tenía que hacer con los ejemplares que tenía allí apilados, al final nos la vendió, tanto a mí como a otra chica que había ido con la misma intención.

A estas alturas ya es un poco tarde, porque mucha gente ha sacado el tema antes que yo, para recordar que, aunque se supone que todos somos iguales, unos somos más iguales que otros; o para decir que, por más que muchos se regocijen de que nuestra familia real sea más discretita que la inglesa, por ejemplo, yo pienso más bien que, ya que los tenemos que mantener, ellos están en la obligación de permitirnos que nos entretengamos un poquito a su costa (mira lo bien que se lo pasaron los británicos con aquello de que Charles quería ser el tampax de Camilla, aunque también es cierto que hay según qué intimidades del prójimo que prefiero no conocer, gracias). Personalmente creo que los bocadillos de la viñeta tenían mucha más mala leche que la imagen en sí (aunque en algún sitio leí que el dibujo mostraba a la pareja real en una postura impropia, así que lo mismo en Zarzuela sólo se puede recurrir al misionero: Eva Sannum, alégrate, que de buena te has librado), pero está visto que lo que es digno de avergonzarse, lo ridiculizable, es lo que equipara a la realeza con el pueblo llano, y no lo que marca la diferencia y cuestiona aquello de "todos somos iguales ante la ley".

Eso sí, si la primera portada me hizo gracia(si bien no me habría impactado especialmente de no haberse montado la que se montó, mejores las han tenido), lo que me ha parecido genial ha sido la siguiente:



Y es que no hay como saber rectificar...

lunes 30 de julio de 2007

Re-inauguración




Después de abandonar este blog vilmente para sumarme a la moda de los fotologs, vuelvo con el rabo entre las piernas y las orejas gachas, ahora que en el otro sólo me pueden comentar los suscritos (de mis visitantes habituales, Luisi y Mónica, y para de contar). Esto no quiere decir que cierre el otro ni mucho menos, pero recurriré a este para escribir sobre temas que no tengan que ver con las fotos,para poner música o lo que se tercie, y como aquí de momento no está reservado el derecho de posteo, los comentarios, dudas, alabanzas, insultos o preguntas de cualquiera de ambos blogs pueden remitirse aquí (aunque los terceros me reservo el derecho de borrarlos, claro está).

lunes 19 de marzo de 2007

Quién fuera House algunas veces...



Dicen que la razón por la que House tiene tanto éxito es que hace lo que a todos nos gustaría hacer: poder decir en todo momento lo que pensamos, sin medias tintas, sin ser diplomáticos, sin mordernos la lengua por razones tan nimias como que nuestro puesto de trabajo o la armonía familiar dependan de ello. Y probablemente sea cierto. Al fin y al cabo, ¿quién no se ha quedado con las ganas de soltar una bordería antológica a un superior incompetente, un cliente prepotente o un pariente lejano con lengua viperina?

Si trabajas cara al público, tienes que aguantar impertinencias, manías, broncas o insinuaciones sexuales de personas a las que querrías mandar al carajo, porque se supone que el cliente siempre tiene la razón. Si trabajas en periodismo, aunque el cine o las series de la tele vendan una visión más idealista del asunto, estás sometido a la publicidad o a las relaciones de tus superiores. Das caña a quienes ellos quieren (sea por motivos justificados o jugando a las conspiraciones)y haces la vista gorda a quienes te indican desde arriba, porque no se muerde la mano que te da de comer. No digamos si eres comercial y trabajas por objetivos... en general, buena parte de nuestra responsabilidad laboral consiste en sonreir y poner buena cara aunque notemos la bilis subiendo por nuestra garganta.

Visto lo visto, no es de extrañar que, aunque tal vez no nos hiciera especial ilusión que alguien así nos atendiera en una consulta de la Seguridad Social, a muchos nos encanta ver y oir las salidas de tono del doctor House en la gran pantalla. Porque supongo que quien más quien menos ha tenido que sonreir a alguien a quien hubiera preferido meterle un termómetro por el culo.

De hecho, no estaría mal que los expertos en videojuegos aparcaran un poco las luchas callejeras, las carreras de vehículos o el singstar y sacaran un simulador de House para la Wii, en el que pudiéramos desahogarnos tratando a patadas, sin mayores consecuencias, a aquellos a los que debemos pelotear vilmente en la cruel vida real.