Un capítulo cualquiera de House, Anatomía de Gray, Urgencias (escójase la serie de médicos que uno prefiera): Fulano de tal llega al principio del capítulo con la sintomatología que uno elija (desde hipo a un hacha clavada en la frente). Nada más cruzar la puerta de Urgencias es atendido y llevado a alguna salita donde un médico (por lo general, con notable atractivo físico) le examina, le realiza todo tipo de pruebas, le deriva al servicio correspondiente. En 50 minutos de serie el protagonista ha sido examinado, operado y (si sobrevive, eso sí) dado de alta, y eso que el médico que le atendió se ha tomado su tiempo, por medio, para diagnosticar a siete pacientes más o para montárselo con otro doctor en el cuarto de las toallas. (Visto así, no me extraña que en EEUU, para que te quiten una piedra de un riñón tengas que empeñar el otro).
Servicio de urgencias de un hospital cualquiera del mundo real: Llegas con el familiar o amigo enfermo en cuestión. A menos que lleve un hacha clavada en la frente, te dicen que esperes, que ya te llamarán cuando lo hayan examinado. Esperas. Esperas. Esperas un poco más. Te tomas un café asqueroso. Esperas otro poco. Tras esperar un rato más, por fin te llaman para decirte que ya le han hecho un primer examen y que no han encotnrado nada, pero que van a hacer unas pruebas, sólo que habrá que esperar un poco. Esperas. Esperas. Esperas un rato más. Otro café. Esperas otro par de horitas. Hacen la prueba en cuestión, y a esperar el resultado. Te tomarías otro café, pero sospechas que otra taza de ese brebaje y te tienen que ingresar a ti también. Adivinen lo que viene ahora. Te dan los resultados y no lo acaban de ver claro, así que dan vez para un examen más profundo... dentro de unos seis meses. Eso, o que te vayas para casa, que "eso es algún virus".
Una película romántica cualquiera de ésas de la "novia de Ámérica de turno": La novia del prota le ha dejado por otro, así que él, tras llorar amargamente los errores cometidos que han provocado la ruptura, decide jugárselo todo con algún gesto romántico supremo. Pilla un avión para telefonearla desde la cabina que hay justo bajo su ventana y pedirle que vuelva, o interrumpe su boda por todo lo alto con el novio nuevo al grito de "no lo hagas, yo todavía te quiero y sé que tú también".
Intento de reconquista en la vida real: Probablemente, si el abandonado novio recurriera a los mismos métodos para hacer recapacitar a su ex, lo único que obtendría es una orden de alejamiento.
Típica peli o serie de reporteros intrépidos: "Jefe, he descubierto que el candidato a gobernador Jack Jackson tiene contactos con la mafia, ya tenemos primera plana". "Estás loco, te vas a meter con gente muy peligrosa, no puedo permitir que arriesgues así tu vida, eres mi mejor reportero". "Qué diablos, asumiré el riesgo, el pueblo tiene derecho a saber la verdad, es mi deber como periodista".
Típica escena en un medio de comunicación del mundo real: "Jefe, ¿y no deberíamos sacar algo sobre los tratos sucios del concejal de urbanismo con la cosntructora El Ladrillazo S.L.?" "¿Pero tú estás tonto? El Ladrillazo nos pone una página de publicidad cada domingo y estoy detrás de un acuerdo con el ayuntamiento para un suplemento especial de 16 páginas sobre los próximos proyectos de la concejalía de Urbanismo. ¿Quieres que perdamos esa publicidad? Porque no creerás que los 700 euros que cobras al mes provienen de las ventas en quiosco... Mejor me vas a hacer un reportaje de investigación sobre cómo la malvada oposición está intentando paralizar la urbanización de adosados en primera línea de costa promovidos por El Ladrillazo S.L. y dejando en la calle a centenares de indefensos veraneantes". "No sé, jefe, no lo veo yo muy ético..". "Mira, a mí con éticas no me vengas que empecé en esto cuando tú aún estabas con los cuadernillos Rubio, y te advierto de que el Inem está lleno de periodistas en paro que prácticamente pagarían por poder ocupar tu puesto, así que no te me pongas chulo..."
No sé, tal vez antes de la emisión de series o películas deberían emitir un comunicado de las autoridades sanitarias advirtiendo de que el consumo excesivo de producciones de ficción puede afectar seriamente a nuestra percepción de la realidad....