sábado 18 de agosto de 2007

Pffffff.....



LLueve. Hay fiesta en el Pánico, pero Ildara está de boda y las demás decidieron ir a las fiestas de Sada. (Sí, podría haber ido. Pero quedarme sin lo del Pánico y que a cambio me ofrezcan ir a Sada en plan sota es como tener ocho años, querer ir al parque Warner en vacaciones, y que tu madre decida que en vez de eso te van a llevar de visita a casa de alguna tía abuela desconocida para que te tire de los mofletes antes de que las dos se pongan a cotillear sobre toda la parentela).

En fin. Hola, soy Murphy, ¿pensabas que me iba a perder tu último sábado de vacaciones?

martes 7 de agosto de 2007

Cuéntales cómo pasó...

Haciendo turismo bloguero de link en link puedes encontrar cosas fascinantes. Hace unos meses, por una despistada que llegó al flog de Mónica buscando lo que no era, di con un anillo de fotologs pro-ana (chicas que ven la anorexia no como una enfermedad sino como un estilo de vida, y se animan unas a otras para iniciarse o mantenerse en ese camino, con líderes espirituales del calibre de Victoria Beckham o Paris Hilton). Y hace un rato he dado con un puñado de blogs y spaces escritos por críos de entre 15 y 20 años que se definen a sí mismos como fachas o franquistas. (Una de las que más me ha llegado se presenta con la frase "las mujeres de derechas estamos todas muy bien hechas", lo que en primer momento me hizo suponer que podría tratarse de un blog en tono paródico. Craso error).

No hace mucho, una compañera de trabajo dijo que a los adolescentes que dicen cosas del tipo "con Franco estábamos mejor" (¿estábamos?¿dónde estabas tú en los 40, alma de cántaro, si tu recuerdo de infancia más antiguo es de los Pokémon?)habría que enseñarles, en la práctica, lo que habría supuesto vivir la dictadura, que ellos deben de imaginarse que vendría a ser llevar una vida como la que llevan hoy día, pero con inmigrantes, homosexuales o demás gente que les desagrada, bien escondidos o bien lejos, para no ofender sus sensibles miradas de jóvenes sanotes. Vamos, que podrían seguir publicando blogs con nicks como "sexy beíta", subiendo fotos suyas medio en bragas o saliendo de botellón hasta las tantas. Lo mismo los tíos, así de tapadillo, podrían hacerlo, pero, sexy beíta de mi corazón, tú estarías interna con las madres agustinas hasta acabar el bachillerato, sólo podrías ir al guateque de los sábados hasta las diez en punto, y pobre de ti como te dejes convencer por tu novio para hacerlo antes de la noche de bodas. (Claro, que, probre de ti también como no te dejes hasta esa noche. Te habrás ganado la fama de mujer recta y decente y estarás condenada a misioneros con la luz apagada de por vida, que para cosas más elaboradas tu marido ya recurrirá a las profesionales).



El caso es que, aprovechando el tirón de los realities y ahora que Gran Hermano y La Casa de Tu Vida están un poco de capa caída, no estaría mal darle una vuelta de tuerca al concepto de "la isla de los famosos" (gente acostumbrada a tener todos los lujos pasándolas putas para sobrevivir)y crear una especie de "campamento años 40" (con racionamiento de alimentos, separación por sexos, fuertes penalizaciones por edredoning-en pareja o individual-y penitencias al salir de la misa y el confesionario) para que nuestros fachillas en la edad del pavo sepan un poco más de lo que hablan. Lo que no tengo muy claro es cómo hacer que las penalizaciones por infringir las normas del programa resultaran acordes a la época recreada sin que la ONU se nos echase encima...

viernes 3 de agosto de 2007




Un capítulo cualquiera de House, Anatomía de Gray, Urgencias (escójase la serie de médicos que uno prefiera): Fulano de tal llega al principio del capítulo con la sintomatología que uno elija (desde hipo a un hacha clavada en la frente). Nada más cruzar la puerta de Urgencias es atendido y llevado a alguna salita donde un médico (por lo general, con notable atractivo físico) le examina, le realiza todo tipo de pruebas, le deriva al servicio correspondiente. En 50 minutos de serie el protagonista ha sido examinado, operado y (si sobrevive, eso sí) dado de alta, y eso que el médico que le atendió se ha tomado su tiempo, por medio, para diagnosticar a siete pacientes más o para montárselo con otro doctor en el cuarto de las toallas. (Visto así, no me extraña que en EEUU, para que te quiten una piedra de un riñón tengas que empeñar el otro).

Servicio de urgencias de un hospital cualquiera del mundo real: Llegas con el familiar o amigo enfermo en cuestión. A menos que lleve un hacha clavada en la frente, te dicen que esperes, que ya te llamarán cuando lo hayan examinado. Esperas. Esperas. Esperas un poco más. Te tomas un café asqueroso. Esperas otro poco. Tras esperar un rato más, por fin te llaman para decirte que ya le han hecho un primer examen y que no han encotnrado nada, pero que van a hacer unas pruebas, sólo que habrá que esperar un poco. Esperas. Esperas. Esperas un rato más. Otro café. Esperas otro par de horitas. Hacen la prueba en cuestión, y a esperar el resultado. Te tomarías otro café, pero sospechas que otra taza de ese brebaje y te tienen que ingresar a ti también. Adivinen lo que viene ahora. Te dan los resultados y no lo acaban de ver claro, así que dan vez para un examen más profundo... dentro de unos seis meses. Eso, o que te vayas para casa, que "eso es algún virus".

Una película romántica cualquiera de ésas de la "novia de Ámérica de turno": La novia del prota le ha dejado por otro, así que él, tras llorar amargamente los errores cometidos que han provocado la ruptura, decide jugárselo todo con algún gesto romántico supremo. Pilla un avión para telefonearla desde la cabina que hay justo bajo su ventana y pedirle que vuelva, o interrumpe su boda por todo lo alto con el novio nuevo al grito de "no lo hagas, yo todavía te quiero y sé que tú también".

Intento de reconquista en la vida real: Probablemente, si el abandonado novio recurriera a los mismos métodos para hacer recapacitar a su ex, lo único que obtendría es una orden de alejamiento.

Típica peli o serie de reporteros intrépidos: "Jefe, he descubierto que el candidato a gobernador Jack Jackson tiene contactos con la mafia, ya tenemos primera plana". "Estás loco, te vas a meter con gente muy peligrosa, no puedo permitir que arriesgues así tu vida, eres mi mejor reportero". "Qué diablos, asumiré el riesgo, el pueblo tiene derecho a saber la verdad, es mi deber como periodista".

Típica escena en un medio de comunicación del mundo real: "Jefe, ¿y no deberíamos sacar algo sobre los tratos sucios del concejal de urbanismo con la cosntructora El Ladrillazo S.L.?" "¿Pero tú estás tonto? El Ladrillazo nos pone una página de publicidad cada domingo y estoy detrás de un acuerdo con el ayuntamiento para un suplemento especial de 16 páginas sobre los próximos proyectos de la concejalía de Urbanismo. ¿Quieres que perdamos esa publicidad? Porque no creerás que los 700 euros que cobras al mes provienen de las ventas en quiosco... Mejor me vas a hacer un reportaje de investigación sobre cómo la malvada oposición está intentando paralizar la urbanización de adosados en primera línea de costa promovidos por El Ladrillazo S.L. y dejando en la calle a centenares de indefensos veraneantes". "No sé, jefe, no lo veo yo muy ético..". "Mira, a mí con éticas no me vengas que empecé en esto cuando tú aún estabas con los cuadernillos Rubio, y te advierto de que el Inem está lleno de periodistas en paro que prácticamente pagarían por poder ocupar tu puesto, así que no te me pongas chulo..."

No sé, tal vez antes de la emisión de series o películas deberían emitir un comunicado de las autoridades sanitarias advirtiendo de que el consumo excesivo de producciones de ficción puede afectar seriamente a nuestra percepción de la realidad....